Un audífono pasa muchas horas expuesto a la humedad natural del cuerpo, el cerumen y el polvo, por lo que un cuidado básico es vital para evitar averías.
Los audífonos actuales son pequeñas obras de arte de la tecnología microelectrónica. Para garantizar la máxima calidad de sonido y alargar su vida útil, solo necesitas dedicarles un par de minutos al día siguiendo estos sencillos consejos:
El cerumen y la humedad son los principales enemigos de los componentes internos.
Límpialos siempre en seco: Al quitártelos por la noche, Pásales un paño suave y seco o una toallita específica para audífonos. Nunca uses agua, alcohol ni productos de limpieza domésticos, ya que dañarían los circuitos.
Usa el cepillo y el extractor: Utiliza el pequeño cepillo que te entregamos en el gabinete para retirar los restos de cera de la salida del sonido y de los micrófonos. Hazlo siempre boca abajo para que la suciedad caiga hacia fuera y no se introduzca en el aparato.
El sudor o la condensación ambiental pueden sulfatar los componentes electrónicos.
El kit de secado es tu mejor aliado: Si usas pastillas deshumidificadoras o un deshumidificador electrónico, introduce los audífonos en él todas las noches.
Abre portapilas (si no son recargables): Si tus audífonos usan pilas tradicionales, abre la tapa del compartimento por la noche. Esto apaga el aparato y permite que se ventile por dentro.
Cuidado en el baño: Quítatelo antes de ducharte, lavarte la cara o ir a la piscina. No los dejes guardados en el cuarto de baño, ya que es la zona de la casa con más vapor y humedad acumulada.
Atención al espejo: Póntelos y quítatelos sentado frente a una mesa o sobre una superficie blanda (como una toalla). Si se te escapan de las manos, evitarás que el impacto contra el suelo rompa la carcasa.
Cosméticos primero, audífonos después: Ponte los audífonos después de aplicarte laca para el pelo, perfumes, cremas faciales o lociones de afeitado. Las micropartículas de estos aerosoles pueden obstruir los micrófonos y dañar los plásticos.
El filtro anticerumen: La pequeña rejilla blanca que protege el auricular debe cambiarse en cuanto veas que cambia de color o si notas que el audífono ha perdido volumen de repente. Es un proceso muy sencillo que te enseñaremos a hacer tú mismo en la consulta.
Al igual que el coche necesita un cambio de aceite, tus audífonos agradecen una limpieza a fondo en nuestro gabinete. En Óptica Agulló realizamos limpiezas por ultrasonidos, desinfección profunda y chequeos del estado del filtro para asegurar que sigan rindiendo al 100%. ¡Pide tu cita de revisión periódica!
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