Aquí tienes una lista de consejos prácticos, trucos del día a día y advertencias importantes para que saquen el máximo partido a sus lentillas con total seguridad.
Al principio, ponerse y quitarse las lentillas puede dar un poco de respeto. Estos trucos facilitan mucho el proceso:
El truco de la "taza o cuenco": Comprueba siempre que la lentilla no está al revés. Ponla en la punta de tu dedo índice y mírala de lado:
Si tiene forma de taza perfecta (bordes hacia arriba), está al derecho.
Si los bordes se abren hacia afuera (como un plato hondo o un sombrero), está al revés. Si te la pones al revés, parpadearás mucho y notarás molestias, pero no dañará tu ojo; solo quítatela, límpiala y dale la vuelta.
Empieza siempre por el mismo ojo: Adquiere la costumbre de ponerte y quitarte siempre primero la lentilla del mismo ojo (por ejemplo, el derecho). Así evitarás confundir las graduaciones si tienes dioptrías diferentes en cada ojo.
Mira al frente (o hacia arriba): No tengas miedo de tocar el ojo. Al colocarte la lentilla, mantén los dos ojos abiertos mirando a un punto fijo en el espejo. Te ayudará a controlar el reflejo de parpadeo.
El agua es tu enemiga: Nunca laves las lentillas ni su estuche con agua del grifo, embotellada o destilada. Tampoco te duches ni te metas en un jacuzzi con ellas. El agua corriente contiene microorganismos (como la Acanthamoeba) que pueden causar infecciones corneales muy graves.
Cuidado con el maquillaje: Aplícate siempre las lentillas antes de maquillarte y quítatelas antes de desmaquillarte. Así evitarás que restos de delineador, máscara de pestañas o cremas se queden atrapados entre la lentilla y tu ojo.
No alargues su vida útil: Si tus lentillas son mensuales, duran 30 días desde el momento en que abres el blíster, no 30 días de uso real. El material se desgasta y acumula depósitos con el tiempo aunque no las uses a diario.
Pantallas y parpadeo: Cuando miramos el ordenador, el móvil o la televisión, reducimos inconscientemente la frecuencia de parpadeo a la mitad. Esto reseca la lentilla. Si trabajas frente a pantallas, haz pausas conscientes para parpadear o utiliza lágrimas artificiales aptas para lentillas (preferiblemente sin conservantes).
Aire acondicionado y calefacción: Resecan muchísimo el ambiente. Ten siempre a mano tus gotas humectantes para evitar la sensación de "ojo seco" o arenilla.
Viajes en avión: La presión y el aire de la cabina son extremadamente secos. En vuelos largos, es muy recomendable viajar con gafas y ponerse las lentillas un rato antes de aterrizar.
Cada mañana, al ponerte las lentillas, hazte estas tres preguntas. Si la respuesta a alguna de ellas es "NO", quítatelas y consulta con tu óptico de confianza:
¿Mis ojos se ven bien? (¿Están rojos o irritados?)
¿Me siento bien? (¿Hay dolor, escozor o incomodidad?)
¿Veo bien? (¿La visión es nítida o está borrosa?)
📞 Recuerda: Ante cualquier molestia persistente, lagrimeo excesivo o dolor, retira la lentilla inmediatamente y pide cita en Óptica Agulló para que revisemos la salud de tus ojos.
@opticaagullo 2026©