Las lentillas multifocales son la solución tecnológica más avanzada para un problema que, tarde o temprano, nos toca a todos: la presbicia o vista cansada.
Si has empezado a estirar los brazos para leer la pantalla del móvil o la carta de un restaurante, estas lentillas están diseñadas exactamente para ti. Te permiten ver bien a todas las distancias sin tener que andar quitándote y poniéndote las gafas de lectura.
A diferencia de las lentillas monofocales (que solo corrigen una distancia), las multifocales tienen varias zonas de graduación dentro de la misma lente.
Tu cerebro, que es extremadamente inteligente, aprende de forma automática a seleccionar la imagen nítida que necesita en cada momento:
Zona de lejos: Para conducir, ver la televisión o caminar.
Zona intermedia: Crucial hoy en día para trabajar con el ordenador o ver el cuadro de mandos del coche.
Zona de cerca: Para leer un libro, mirar el móvil o coser.
Círculos concéntricos (Simultáneas): Es el diseño más común. La lentilla tiene anillos alternos para ver de lejos y de cerca. El ojo ve ambas imágenes a la vez y el cerebro elige la correcta.
Visión alternante (Bifocales): Similar a un cristal progresivo de gafa; la parte superior es para lejos y la inferior para cerca. Al mirar hacia abajo, la lentilla se desplaza ligeramente.
Libertad total: Te olvidas por completo de las "gafas de cerca" o de llevar dos gafas encima.
Transición suave: A diferencia de los cristales progresivos de las gafas, no tienes que mover la cabeza ni el cuello para encontrar el "punto dulce" de enfoque; basta con mover los ojos.
Excelente visión intermedia: Perfectas si pasas horas frente a pantallas de ordenador.
Estética y deporte: Te permiten mantener un estilo de vida activo con total comodidad.
Periodo de adaptación: El cerebro necesita tiempo (desde unos días hasta un par de semanas) para acostumbrarse a "filtrar" las imágenes. Al principio puedes notar algo de fatiga visual.
Ligeras pérdidas de contraste: En condiciones de mucha oscuridad (como conducir de noche), es habitual ver pequeños halos o destellos alrededor de las luces.
Precio: Debido a su compleja tecnología de fabricación, son notablemente más caras que las lentillas normales.
Si por la forma de tu ojo o tu graduación el óptico ve complicado adaptarte unas multifocales puras, existe una alternativa muy extendida llamada monovisión:
Consiste en colocar una lentilla calibrada para ver de lejos en tu ojo dominante, y otra lentilla calibrada para ver de cerca en el ojo no dominante. El cerebro fusiona ambas imágenes y el resultado es sorprendentemente efectivo para muchas personas.
Paciencia: No te rindas el primer día. Tu cerebro está aprendiendo un "software" visual nuevo.
Acude a un profesional: La adaptación de lentillas multifocales requiere pruebas precisas por parte de un óptico-optometrista. Es posible que pruebes un par de marcas diferentes antes de encontrar tu combinación perfecta.
Buena iluminación: Al principio, para leer de cerca, busca lugares bien iluminados. La luz ayuda a que la pupila se cierre, mejorando de forma natural la profundidad de campo.